Felipe López diciembre 31, 2019

La victoria de Monterrey en la liga mexicana tuvo un sabor especial para el entrenador Antonio Mohamed, quien en lugar de aplaudir se quedó en el banquillo llorando. Había cumplido su promesa hasta 2006 cuando su hijo murió en un accidente automovilístico: llevar su corazón a la liga.

Farida tenía solo nueve años cuando murió en un trágico accidente automovilístico. En ese momento, Antonio Mohamed, "El turco" para los fanáticos de Monterrey, le prometió que sería el campeón del club del que era fanático. Y eso ocurrió al amanecer del domingo, contra Estados Unidos, después de un tiroteo penal.

En la historia del juego están los objetivos, pero también la imagen de Antonio llorando en el banquillo. "(Lo dedico) a mi madre, mi padre y mi hijo. Deben estar teniendo una fiesta allí", dijo a la televisión local al final del partido.

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