Felipe López septiembre 20, 2020

El piloto portugués considera "un sueño hecho realidad" haber ganado las 24 Horas de Le Mans de este domingo en la clase LMP2, "por Portugal".

El triunfo le valió al piloto de Coimbra, que forma equipo con los británicos Phil Hanson y Paul di Resta en Oreca, el logro matemático de la Copa del Mundo de Resistencia. Para que el título sea efectivo, basta con que Albuquerque se alinee con la salida de la última carrera, en Bahréin.

"Puntualmente, ya lo hemos logrado, pero, como regla, tenemos que alinearnos en la última carrera en Bahréin. Así que por ahora podemos celebrar la victoria en Le Mans, el resto llegará a tiempo". Siempre hicimos nuestro mejor esfuerzo y no tengo ninguna duda de que somos justos ganadores ”, dijo Albuquerque, quien vivió la última vuelta de conducción desde boxes.

El piloto portugués la consideró una "carrera increíble".

"Fue una carrera muy sudorosa, pero nos llevamos la copa a casa. Fue realmente hasta la última vuelta", comentó Albuquerque, después de ver a su compañero Phil Hanson cortar la meta primero, superando al equipo del otro portugués en la carrera, António Félix da Costa. (Jota).

Las últimas vueltas fueron impresionantes, con el equipo Oreca de Albuquerque que tuvo que ir a boxes para repostar con siete minutos para el final.

Sin embargo, Phil Hanson, que casi se pierde dentro y fuera de boxes, logró adelantarse al británico Anthony Davidson, uno de los compañeros de Félix da Costa, junto al mexicano Robert González.

Davidson finalmente se detendría una vuelta más tarde, también para repostar, dejando a Filipe Albuquerque con un suspiro de alivio.

"No esperaba que se detuvieran. Fue una locura. Fue una carrera dura, todos dentro del límite. Logramos ganar y hay que felicitar al equipo. Es un sueño hecho realidad. Ganar Le Mans para Portugal fue genial", concluyó. Conimbricense.

Esta es la segunda victoria portuguesa en la prueba de resistencia más emblemática de Europa después de que, en 2012, Pedro Lamy ganara la categoría GT AM.

Para Félix da Costa, fue un "resultado excelente".

"Salimos desde la séptima, caminamos hacia adelante, caminamos hacia atrás, exprimimos las naranjas todo lo posible. No gané, ganó Filipe Albuquerque, la copa está muy bien entregada", felicitó el piloto de Cascais.

Este sábado, la victoria en la 88 edición de la carrera gala sonrió, por tercer año consecutivo, al Toyota oficial del suizo Sébastien Buémi, el neozelandés Brendon Hartley (que sustituyó al español Fernando Alonso) y el japonés Kazuki Nakajima.

La selección japonesa hizo 387 vueltas al circuito francés, cinco más que el subcampeón, el estadounidense Gustavo Menezes, el brasileño Bruno Senna y el francés Norman Nato, en una Rebelión.

El otro Toyota, del argentino José María López, del británico Mike Conway y del japonés Kamui Kobayashi, cerró el podio tras sufrir problemas mecánicos, ya a seis vueltas de los ganadores.

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